El Comité intergubernamental de la Convención termina la primera fase de sus trabajos de implementación
Los 24 miembros del Comité intergubernamental (CI) se reunieron del 23 al 25 del pasado mes de marzo en París, en su 2ª sesión extraordinaria, la última antes de la 2ª Conferencia de las Partes, que tendrá lugar el próximo mes de junio. En el transcurso de esta sesión, el Comité se centró principalmente en el tratamiento preferencial para los países en desarrollo, así como en la financiación del Fondo Internacional para la Diversidad Cultural y la visibilidad de la Convención de la UNESCO.
Los debates más entusiastas se centraron en el proyecto de las directivas operativas para el artículo 16, acerca del trato preferencial. Es importante señalar que el lenguaje jurídico de este artículo, sin prescribir qué acciones concretas deberían ser realizadas, confiere a los países desarrollados la responsabilidad de actuar, otorgando un trato preferencial a los profesionales de la cultura y a los bienes y servicios culturales de los países en desarrollo. Durante los debates, varios miembros del Comité han propuesto enmiendas al proyecto de directivas que había preparado el Secretaría, luego de las conclusiones escritas de 42 Estados miembro y de cuatro organizaciones de la sociedad civil.
El principal punto de litigio se centró en la movilidad de los artistas y de los demás profesionales y practicantes de la cultura. Después de intensos debates, la Presidenta solicitó la formación de un grupo de trabajo informal, el cual pudo llegar a un acuerdo consensual. Según el texto adoptado, las Partes de la Convención son exhortadas a adoptar medidas para facilitar la movilidad de los artistas y demás profesionales y practicantes de la cultura de los países en desarrollo, por ejemplo, simplificar los “procedimientos para la expedición de visas, con relación a la entrada, la estadía y la circulación temporal”, y asegurar “la disminución de su coste”.
Durante los debates, Canada ha recordado que se enfrentaba con obstáculos para otorgar el trato preferencial, obstaculos que ya había identificado durante las negociaciones sobre el artículo 16. Sin embargo, deseando no bloquear el consenso, Canadá no se opuso a la adopción del texto pero manifestó sus reservas al mencionar, entre otras cosas, que “no apoya todas las medidas mencionadas en este párrafo” y que “no estará en condiciones de aplicarlas en su totalidad.”
El papel de la sociedad civil en el tratamiento preferencial se encontraba igualmente integrado en el proyecto de directivas operativas preparadas por el Secretaría. En cuanto a este tema, el consenso fue obtenido rápidamente entre los miembros del Comité acerca de las enmiendas propuestas. Sin embargo, en una intervención de Rasmané Ouedraogo, presidente de la FICDC, las organizaciones de la sociedad civil expresaron sus reservas en cuanto a las formulaciones adoptadas.
En efecto, el Comité decidió suprimir ciertas partes del texto en beneficio de una redacción más general. El Comité prefirió particularmente no incluir ejemplos de áreas concretas de acción para la sociedad civil en la implementación del artículo 16. Además, el Comité suprimió las referencias a las asociaciones, a los sindicatos y a otras organizaciones de practicantes y profesionales de la cultura, en una directiva relacionada con la consulta de la sociedad civil para obtener información acerca de los solicitantes de visas provenientes de países en desarrollo.
En la última jornada de la sesión, el Comité discutió acerca de medidas que deberían ser tomadas para asegurar una mejor financiación del Fondo para la diversidad cultural y una mayor visibilidad de la Convención. El Comité solicitó principalmente a la Conferencia de las Partes asignarle el encargo de concebir una estrategia de recolección de fondos. A propósito del Fondo, al constatar que hasta la fecha tan sólo nueve Estados miembro de la Convención habían contribuido al fondo, los miembros del Comité invitaron a todos los Estados miembro “a hacer contribuciones voluntarias al FIDC, particularmente recurriendo a mecanismos financieros innovadores para la recaudación de fondos”.
Los miembros del Comité han igualmente solicitado el Secretaría de la Convención consultar a los Estados Partes y a la sociedad civil con el fin de elaborar estrategias y aumentar la visibilidad y promoción de la Convención, así como fomentar la ratificación, en particular, en aquellas regiones donde se presenta un menor número de ratificaciones. Es importante señalar que varios miembros del Comité han indicado la importancia de colaborar con la sociedad civil y particularmente con la Federación Internacional de Coaliciones para la Diversidad Cultural, con el fin de aumentar la visibilidad de la Convención.
La sesión de marzo marca el fin de la primera fase de dos años de trabajo del Comité intergubernamental sobre la implementación de la Convención y crea el marco para la Segunda Conferencia de las Partes que tendrá lugar en Paris del 15 al 18 de junio. Durante esta sesión, las Partes de la Convención deberán, entre otras cosas, adoptar las directivas operativas preparadas por el Comité Intergubernamental (CI) en el transcurso de los dos últimos años, o sea sobre los artículos 7 y 8, sobre el artículo 11 que trata del papel de la sociedad civil, así como los artículos 13 y 18 que se refieren a la cooperación internacional. Además, la Partes van a elegir a 12 de los 24 miembros del CI, y definir las prioridades para los próximos dos años de trabajo del CI.
La adopción de las directivas operativas por parte de la Conferencia de las Partes constituirá una etapa importante de la implementación de la Convención. Sin embargo, estas directivas tan sólo constituirán un marco para que los Estados orienten su acción. Las Partes de la Convención deberán enseguida pasar de la palabra a los hechos con el fin de implementar realmente está Convención.

