Tres tratados de libre comercio bilaterales entran en vigor mientras se espera que la administración Obama defina claramente su estrategia comercial
En el transcurso de los últimos meses, 3 países –Costa Rica, Omán y Perú– completaron finalmente todas las etapas necesarias para la entrada en vigor de sus respectivos TLC con Estados Unidos.
Cerca de cuatro años después de la firma, y después de haber sido aprobado por la población costarricense durante un referendo muy reñido, en octubre de 2007, el tratado de libre comercio entre Estados Unidos y América Central (así como República Dominicana) entró finalmente en vigor para Costa Rica, el 1° de enero de 2009.
Contrariamente a los demás países de América Central, Costa Rica ha logrado incluir algunas reservas que le permitirán mantener cierto margen para la adopción de políticas culturales. Costa Rica podrá particularmente determinar cuotas de contenido nacional para la radio y la televisión, pudiendo llegar éstas hasta el 50%. Adicionalmente, podrá dar un tratamiento diferencial a otros países en virtud de los acuerdos bilaterales (por ejemplo, los acuerdos de coproducción) en las áreas editorial, musical y audiovisual. En este acuerdo, estamos lejos de una exclusión completa de la cultura, pero las reservas de Costa Rica demuestran que sus negociadores han intentado conservar un margen de maniobra para su gobierno en el dominio de las políticas culturales.
El tratado de libre comercio con Omán entró igualmente en vigor el 1° de enero de 2009 pero, a diferencia del de Costa Rica, éste no contiene ninguna reserva cultural digna de mención. Aunque Omán se encuentra entre los primeros países del Medio Oriente que ratificó la Convención (en marzo de 2007, es decir seis meses después de la firma del TLC) y que fue elegido en el Comité intergubernamental encargado de la implementación de la Convención, con la firma de este acuerdo desafortunadamente perdió grandes posibilidades de adoptar políticas culturales.
El 1° de febrero de 2009 entró en vigor el TLC de Perú. Entre estos tres países, Perú fue el que logró incluir las más importantes reservas culturales. Perú podrá conservar principalmente cuotas de contenido nacional en la televisión convencional (30%), la radio convencional (10%) y en las salas de cine (20%). Perú mantiene igualmente el derecho de dar un trato preferente a otros países en el área de las industrias culturales, en virtud de acuerdos bilaterales, principalmente en acuerdos de coproducción. La particularidad reside aquí en la definición de industrias culturales que, además de los sectores tradicionales de la edición, la música y el audiovisual, incluye las artes escenográficas, las artes visuales y el artesanado. Finalmente, Perú logró igualmente inscribir algunas reservas que le dan posibilidades suplementarias en las áreas de las artesanías, las artes visuales, las artes escénicas, la música y la industria editorial.
A pesar de estas reservas sustanciales, Perú se encuentra lejos de haber logrado una exclusión completa de la cultura, y algunas de estas reservas se encuentran limitadas. Por ejemplo en el área de la televisión, Perú perderá el derecho de adoptar cuotas de contenido nacional en el momento del cambio a la televisión numérica.
La nueva administración Obama aún no ha definido claramente su estrategia comercial para los próximos años y, teniendo en cuenta la actual crisis económica, esto podrá tomar cierto tiempo. Por el momento, las negociaciones en la OMC se encuentran bloqueadas y, después del fin de la Autoridad de promoción de comercio (Trade Promotion Authority (TPA)), en julio de 2007, Estados Unidos no ha continuado las negociaciones bilaterales muy activamente, aparte de aquellas emprendidas con Malasia, iniciadas en 2006, y cuya última ronda remonta a julio de 2008.
Para terminar, mencionemos que tres acuerdos bilaterales firmados por Estados Unidos aún no han entrado en vigor, con Panamá, Colombia y Corea del Sur. Los órganos legislativos panameños y colombianos ya aprobaron dichos acuerdos, mientras que el Congreso norteamericano hasta ahora ha rechazado su ratificación. Mencionemos, por fin, que la administración Obama aún no se ha pronunciado en cuanto al futuro de estos acuerdos y que el TLC EUA-Corea no ha sido ratificado por niguno de los dos gobiernos.

